Padre Marino Martinez Consejero General, Responsable de la MIS.A.P General
Rutas y Mapas de las Hermanas Terciarias Capuchinas
Rutas y Mapas de los Religiosos Terciarios Capuchinos
Pedagogía Amigoniana
 
 

RELIGIOSOS TERCIARIOS CAPUCHINOS PROVINCIA SAN JOSÉ – MIS.A.P PROVINCIAL

PROPUESTA PEDAGÓGICO-TERAPÉUTICA AMIGONIANA

PROCESO REEDUCATIVO Y/O PROTECTIVO – PREVENTIVO MEDIANTE ETAPAS Y NIVELES DE CRECIMIENTO

 

PRESENTACIÓN.

La propuesta Pedagógica Amigoniana establece un método progresivo y secuencial por períodos, que se desarrolla paulatinamente sustentado por un sistema de auto corrección y de acompañamiento. A partir de estos períodos se estructura el Proceso reeducativo-terapéutico del Sistema Pedagógico Amigoniano.

En los orígenes del Sistema Pedagógico Amigoniano se establecieron cuatro periodos sucesivos. El primero consistía en la observación y aislamiento provisional del joven, cuyo objetivo era recibir, acoger y conocer de primera impresión al adolescente. Posteriormente se da inicio al segundo período que es el de “Reeducación” en si mismo, el tercero de estos períodos se centraba en consolidar los logros obtenidos en el período inmediatamente anterior y el cuarto período pretendía ubicar y hacer una acompañamiento al joven en su medio sociofamiliar y académico-laboral.

Actualmente estos períodos sucesivos se han agrupado en un todo, como proceso reeducativo y/o protectivo-preventivo, que acudiendo a la sabiduría de las fuentes primeras teórico-prácticas del amigonianismo retoma el espíritu con que se dio origen a la reeducación en la Congregación, es así como se plantean tres Etapas llamadas Acogida, Tratamiento y Postinstitucional y además tres Niveles de crecimiento denominados “Encauzamiento”, “Afianzamiento”, y “Robustecimiento”, que se desarrollan en la Etapa de Tratamiento para reunir en ellos lo que eran los cuatros períodos iniciales.

En la primera Etapa la Institución motiva, sensibiliza y brinda un recibimiento digno a la persona y a su familia, como práctica concreta del restablecimiento y garantía de DERECHOS, se ofrece además un conocimiento y adaptación preliminares del niño(a), adolescente o joven a la cotidianidad y normas institucionales, así como el encaminamiento a la tarea de iniciar su proceso pedagógico-terapéutico, en la segunda Etapa se quiere consolidar toda la propuesta de intervención individual y específica que tanto él como su familia requieren y en la tercera dar fuerza a todos los logros que vienen alcanzándose en la práctica pedagógica y terapéutica.

 

OBJETIVO GENERAL

OBJETIVO
Ofrecer un proceso de atención e intervención integral a la niña, niño, adolescente ó joven, que por encontrarse en situación de vulnerabilidad o por infringir la ley penal, es enviado por las autoridades competentes para que participe conjuntamente con su familia, en un Proceso Amigoniano pedagógico y terapéutico de Formación Integral, que le facilite su promoción como sujeto de derechos y deberes y su reincorporación al medio socio- familiar, en una práctica continua de inclusión social a partir de dinámicas solidarias y de justicia restaurativa.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

 

  • Garantizar el derecho a la vida y a la supervivencia, con nuestra pedagogía de la presencia mediante la implementación de programas de higiene personal, salud, cuidado y conservación del entorno.
  • Garantizar al niño, niña, adolescente y joven el derecho al desarrollo, a través de la implementación de programas formativos, en el área espiritual, social, lúdica, cultural, cívica, recreativa, académica, psicoterapéutica y técnica, teniendo en cuenta entre otros el modelo de desarrollo moral de Kohlberg.

 

  • Garantizar al niño, niña, adolescente y joven el derecho a la protección mediante la implementación de un programa de formación ciudadana que le permita el conocimiento de sus derechos y deberes, el respeto a la autoridad legítima, a la ley, a la cultura, a la historia del País y a que se le reconozcan efectivamente por parte de la sociedad todos los derechos proclamados en la Constitución, identificando en si mismo y en su red de apoyo los elementos de vulnerabilidad y generatividad conforme lo requiere el modelo solidario de atención a la familia.
  • Garantizar el derecho a la participación, posibilitando el desarrollo de prácticas democráticas que le vinculen en la toma de decisiones, que le permitan opinar libremente y que le involucren activamente en la planeación y ejecución de actividades propias del proceso reeducativo, protectivo y/o preventivo reconociendo de esta manera su papel protagónico en la transformación de la realidad mediante el entrenamiento y práctica de los principios y procedimientos de la justicia restaurativa.

LAS ETAPAS Y LOS NIVELES DE CRECIMIENTO

Todas las acciones que se requieran en cada una de las Etapas y Niveles se desarrollan de acuerdo a los objetivos que el proceso reeducativo y/o protectivo-preventivo demanden, ello además considerando que cada Institución o Programa tiene sus propias especificaciones de acuerdo a lo ordenado por la ley y en consonancia con la medida jurídica que atienda; no obstante esta estructura en su pretensión de integralidad y por responder a un Sistema Pedagógico-Terapéutico fundamentalmente interdisciplinario favorece la adecuación a la misma de cualquier propuesta licitatoria que esté basada en garantizar el restablecimiento y ejercicio de los derechos que supone la doctrina de la protección integral, de acuerdo a las cuatro áreas de derechos en que ha sido agrupado todo el conjunto normativo de los derechos de los niños(as) y adolescentes.

ETAPA DE ACOGIDA

CONCEPTO:  Es un espacio de bienvenida y motivación que permiten la inserción del niño, niña, adolescente, joven y su familia dentro de un proceso reeducativo y/o protectivo-preventivo a través del medio institucional.

 

OBJETIVO: Ofrecer una bienvenida digna y cálida a las niñas, niños, adolescentes y jóvenes y sus familias para que logren disminuir los niveles de ansiedad y temor que generan las eventualidades del procedimiento judicial y el medio institucional el cual se presenta como una perspectiva de atención y tratamiento integral.

 

CARACTERISTICAS:  Momento inicial en el que se despliegan acciones para:

  • Dar información sobre el ambiente institucional del cual participa.
  • Satisfacer necesidades básicas.
  • Acercar a la persona a su red de apoyo.
  • Restituir derechos.

DINAMIZACIÓN DE LA ETAPA DE ACOGIDA

Considerando la oportunidad que las medidas legales y administrativas ofrecen al ámbito pedagógico y de formación en la atención e intervención de los niños, niñas y adolescentes para los programas de protección e intervención reeducativas, en los tiempos determinados tanto por la ley para cumplir las medidas y/o sanciones como por cada una de las instituciones en la organización y programación de las etapas en que el sistema amigoniano ha diseñado los procesos de atención, la Congregación sugiere específicamente para la etapa de acogida cuatro ejes de reflexión, análisis y apropiación tanto para los chicos que se atienden como para los equipos interdisciplinarios que los orientan, estos ejes son los siguientes:

Ley de Infancia y Adolescencia: la etapa de acogida es un tiempo propicio para que los niños y adolescentes conozcan, entiendan y se apropien de todas las implicaciones legales que no solamente amparan sus derechos como ciudadanos sino también imponen sobre ellos responsabilidades fundamentales sobre su propia vida y ésta en relación con la vida del socius, es decir que asuman responsablemente los requerimientos jurídicos que se determinan en un código penal y como sujetos en formación y miembros de una colectividad organizada lo que determina el Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil de su país.

Es absolutamente necesario entonces en acciones pedagógicas, formativas y de reflexión que ellos logren desmitificar las creencias y saberes erróneos entorno a la ley, que entiendan plenamente cual es el carácter de esta legislación especial de menores, que reconozcan los principios universales del derecho de menores y lo que los documentos internacionales y sus disposiciones han establecido y la forma como se operacionalizan en nuestro país, tener claro que el modelo de justicia sobre el que se asienta toda la legislación actual es la Justicia Restaurativa y trabajar con ellos las características y procedimientos de la misma, ayudarles a entender que aprender a reconocer las obligaciones y derechos que la ley establece para su especial condición de formación es el primer paso para defender sus derechos y al mismo tiempo asumir una responsabilidad plena sobre sus acciones como ciudadanos para evitar el castigo que se le impone a los culpables.

Es decir los jóvenes tienen la posibilidad en esta etapa y en este eje específico de entender que en tanto la ley no los encuentra culpables debido a la etapa de desarrollo en que se encuentran y por considerar todas las circunstancias que desde infantes han vivido y los atenuantes individuales, familiares y sociales que rodearon su acto infraccional, por ello no los castiga ni los condena y si al mismo tiempo esa ley entiende que son sujetos capaces ya de discernir entre el bien y el mal, entre lo mejor y lo peor, entre lo constructivo y lo destructivo; los conmina a hacerse plenamente responsables de sus actos y en consecuencia a asumir el equívoco (comisión de un delito) con la entereza y la responsabilidad que implica restaurar el daño causado a sí mismos, a la víctima y a la sociedad a la que pertenecen.

Desarrollar con los niños, niñas y adolescentes este eje puede tomar un buen tiempo y requerir de múltiples estrategias y actividades pedagógicas, en las que es preciso preparar un buen material y disponer de los espacios adecuados para una participación activa en la reflexión y el debate que se puede dar en el abordaje de este tema tan fundamental en el desarrollo del proceso reeducativo.

Habilidades Sociales: el proceso reeducativo y terapéutico que el sujeto inicia en la etapa de acogida requiere de profunda agudeza visual y auditiva por parte de los educadores que en equipo interdisciplinario están al frente de la pedagogización de la vida cotidiana al interior de la institución, esto implica tener y desarrollar la capacidad de descifrar e interpretar las conductas de los sujetos que recién llegan y distinguir las cargas emocionales que se ponen en juego en el día a día de la institución, ello es fundamental toda vez que en general se encontrarán con sujetos ejerciendo actitudes y comportamientos que por obvias razones rechazan todo tipo de intervención, porque ella está enmarcada en un contexto de control y disciplina necesario para un funcionamiento que garantice la seguridad de todos y el ordenamiento de la vida colectiva.

Las características comportamentales de los sujetos de la intervención por lo general develan claramente la condición de marginalidad y estigma que cargan los niños, niñas y adolescentes que llegan a nuestras instituciones y programas, la dificultad para tramitar los propios conflictos internos, la agresividad manifiesta en palabras y acciones, la rebeldía frente a la imposición legítima de la autoridad, muchas veces la anomía y la falta de control de los propios impulsos, las relaciones humanas conflictivas y ásperas, la precaria disposición para el diálogo y el encuentro abierto para la discusión de ideas, la intolerancia y la violencia, así como el gregarismos y la subordinación que permiten la manipulación, son manifestaciones que requieren el entrenamiento en habilidades sociales básicas y aunque han de mantenerse a lo largo de todo el proceso, tienen que iniciar a trabajarse en la primera etapa del proceso a fin de ir creando las bases para una disposición personal y colectiva que augure el éxito en el abordaje de la atención integral que se propone y se ofrece. 

Es pertinente entonces aprovechar el tiempo que ofrece el internamiento preventivo (en el caso de la privación de la libertad) o la primera etapa en un programa abierto, para abordar con suficiencia y a profundidad este eje, sin escatimar en el tiempo y el espacio que requiere la preparación de los temas y de los niños, niñas y adolescentes la cual será efectiva para todo el desarrollo de su proceso si es que la autoridad determina su internamiento prolongado o si se le concede otra medida menos drástica en el medio abierto e incluso si el sujeto es reintegrado a su medio socio familiar, porque con certeza este aprendizaje si se ha introyectado como se espera va a marcar definitiva y positivamente la existencia de la persona. Es ni más ni menos que enseñarle a vivir más armónica y constructivamente en sociedad, formarlo para las relaciones que le hacen más humano, formarlo para la vida.

El manual de convivencia institucional: Es este otro eje para el conocimiento y la apropiación que el sujeto de la intervención tiene que manejar y tener como lineamiento de proceder para pertenecer a la comunidad formativa que lo está acogiendo, es a través del mismo como se desarrollará el sentido de pertenencia al grupo y mediante el cual entenderá la dinámica tanto de la institución como del proceso que se le está ofreciendo, de la forma en que se le presente y se le enseñe a hacer efectivo dependerá en gran medida, el cambio de actitud y la transformación en la manera de asumir el proceso que la institución le está proponiendo.

Es claro que muchas veces los muchachos transgreden la norma institucional y violentan las rutinas y el orden institucional porque o no las conocen o no las han entendido suficientemente, esto desvirtúa la posición que muchos adultos asumimos juzgando apresuradamente la conducta disocial del sujeto a través de la cual nos convencemos que tiene mala voluntad o que es perverso por naturaleza, por ello la ciencia de la educación que es la pedagogía propone un desarrollo continuo de la creatividad del pedagogo para lograr que el sujeto incorpore en sus saberes ancestrales y/o aprendidos nuevos repertorios de análisis y de visiones de la realidad y del mundo simbólico, social y natural que le permitan procederes más acordes a su condición social.

De otra parte el manual o pacto de convivencia, según la denominación que se le haya dado ha de ser lo suficientemente claro, sencillo y conciso que permita una comprensión rápida y operativa de lo que propone para una vida cotidiana armónica y sin mayores sobresaltos, además que ha de contar con la posibilidad de ser revisado periódicamente y sobre todo que ofrezca la oportunidad de la participación de los actores del proceso, sus más importantes protagonistas, los sujetos de la intervención, para su reflexión y modificación cuando se juzgue conveniente en orden a una mejor asimilación, comprensión y utilidad práctica.

Igualmente es importante destinar el tiempo que sea necesario para que los adolescentes recreen la forma en que la institución les propone las normas mínimas de convivencia y les requiere actitudes coherentes con su condición de madurez y responsabilidad, para lo cual es preciso que cotidianamente se insista individual y colectivamente en la apropiación integral del manual o pacto y se aborden elementos específicos del mismo.

La Propuesta Pedagógica-Terapéutica Amigoniana: el compromiso para asumir un proceso tan complejo e integral como es el que se le propone a los adolescentes requiere de los adultos que lo ofrecen y orientan, el convencimiento a fondo de que en verdad para ese niño, niña o adolescente es una alternativa viable y pertinente para trabajar sus problemáticas y lograr una verdadera resignificación interna, que le armonice de nuevo consigo mismo y con el socius, tal convencimiento obviamente implica un conocimiento total de todo lo que comporta el proceso reeducativo-terapéutico en todas sus dimensiones y áreas, a fin que puedan atenderse todas las dudas, inquietudes e incertidumbres que a los usuarios les puedan surgir y al mismo tiempo que la motivación para emprender la tarea sea por parte de los adultos de altísimo nivel, pues es de esta actitud que los jóvenes tomarán la energía para motivarse y comprometerse a fondo con la transformación de su vida.

Tanto para los muchachos como para sus familias el conocer la propuesta integral y minuciosamente es fundamental, así se darán cuenta que no se trata de asumir un proceso como un castigo y como una retaliación o venganza de la sociedad y mucho menos de la institución o programa frente al delito o falta cometidos, sino que por el contrario se trata de una oportunidad única en la que se tiene en cuenta su condición de desarrollo e inmadurez para restaurar la propia existencia y armonizarse proactivamente con la sociedad.

Explicar claramente, pausadamente y con todos los recursos posibles todas y cada una de las etapas y niveles del proceso, sus exigencias y prerrequisitos, los tiempos en que están establecidas, los objetivos y dinámicas, la intervención a fondo en cada una de las dimensiones que los profesionales de las distintas disciplinas han de abordarlos para conseguir un verdadero camino de resignificación es imperioso y fundamental, dado que no de otra manera podrá conseguirse que el sujeto se comprometa a protagonizar su existencia responsablemente frente a la ley y la sociedad mientras está en la institución y posteriormente cuando egresa de ella.

Se garantiza con este proceso de aprendizaje e introyección, que los sujetos tomen parte activa en lo que se les propone y a modo de efecto reflectivo para los profesionales que nuestras prácticas durante todo el proceso reeducativo no se tornen en un activismo sin sentido, bien sabemos que los adolescentes son inmediatistas y quieren resultados rápidos en el tiempo, por ello es prudente enseñar y motivar la propuesta utilizando estrategias diarias de aprendizaje, de repetición y reflexión frente a lo que se propone, a fin que no se olviden simplemente porque se aprendieron de memoria las cosas que se les están dando, pensando que con ello dan cuenta de lo que se les pide.

En términos generales así se propone un abordaje paralelo y simultaneo de los cuatro ejes nombrados con la sugerencia que en el internamiento preventivo se ejecute esta etapa del proceso y de no culminarse el abordaje de estos ejes por el cambio de medida impuesto por el juez antes de culminar el tiempo que la ley establece, deben tener continuidad al emprender la segunda etapa en el nivel de encauzamiento. Lo mismo se propone para las medidas que se ofrecen en el medio abierto, en el cual la etapa de acogida ha de contar con suficiente tiempo para el desarrollo de lo enunciado en este texto.

 

ETAPA DE TRATAMIENTO

CONCEPTO: Esta es la segunda etapa del proceso de gestión de atención y formación integral, comprende tres niveles: encauzamiento, afianzamiento y robustecimiento, da cuenta del diagnostico integral, la elaboración y ejecución del plan de acción reeducativo, preventivo y/o protectivo a nivel individual y familiar y de la preparación para el egreso. En esta se opera un proceso pedagógico-terapéutico, integral, sistemático y progresivo, que le permite realizar al niño, niña, adolescente y su familia una reflexión y una resignificación de su realidad personal, familiar y social, para generar cambios y transformaciones en su contexto particular.

OBJETIVO: Diseñar y desarrollar el proceso de atención e intervención pedagógica – terapéutica integral desde el diagnóstico inicial hasta el egreso del niño(a), adolescente o joven contando con su protagonismo y el de su familia, a fin de restituir y garantizar sus derechos fundamentales con un proyecto de vida que recobre su dignidad y el lugar que le corresponde en el mundo.

CARACTERISTICAS

  • Interdisciplinario.
  • Metódico.
  • Integral.
  • Humanista.
  • Progresivo.
  • Participativo.
  • Creativo.
  • Realista.
  • Receptivo.

 

 

NIVEL DE ENCAUZAMIENTO
OBJETIVO

Iniciar un proceso de sensibilización y concientización por parte de la persona y su familia respecto a su situación personal y sociofamiliar que permita la construcción del diagnostico integral, el plan de atención e intervención y la aceptación para participar del proceso reeducativo-terapéutico y/o protectivo-preventivo.

 

CARACTERÍSTICAS:

  • Congruente.
  • Minucioso.
  • Coherente.
  • Secuencial.
  • Individualizado.
  • Mixto.
  • Adaptativo.
  • Motivante.

 

NIVEL DE AFIANZAMIENTO

OBJETIVO:

Ejecutar el plan de atención individual y familiar ofreciendo al niño, niña, adolescente, joven y su familia, las condiciones  necesarias de soporte y acompañamiento  en el afrontamiento de la intervención pedagógico –Terapéutica.

 

CARACTERÍSTICAS:

  • Profundización.
  • Confrontación.
  • Recursividad.
  • Solidaridad.
  • Persistencia.
  • Apertura.
  • Evaluativo.
  • Dinámico.
  • Trascendente.
  • Imaginativo.
  • Cálido.
  • Auscultador e Investigativo.
  • Operativo.

 

NIVEL DE ROBUSTECIMIENTO

OBJETIVO

Lograr con el niño, niña, adolescente, joven y familia propuestas autogestionarias  como principal condición para la reformulación de su proyecto de vida y búsqueda permanente de alternativas para afrontar riesgos e incrementar factores protectivos a partir de los logros obtenidos durante el proceso.

CARACTERÍSTICAS:

  • Revisión continúa.
  • Proactividad.
  • Consolidación.
  • Firmeza.
  • Conclusivo.
  • Evaluativo.
  • Transformativo
  • Visionario.
  • Proyectivo.
  • Autogestionario.

 

ETAPA POSTINSTITUCIONAL

 

CONCEPTO: Es una instancia de seguimiento y acompañamiento que permite evaluar y medir el impacto del proceso pedagógico-terapéutico , en el niño, niña, adolescente, joven y su familia, brindándole el apoyo y asesoría necesarias para enfrentar proactivamente el medio al que pertenece.

OBJETIVO: Orientar y acompañar al niño, niña, adolescente, joven y su familia en el ejercicio de reinserción a su medio socio familiar, fortaleciendo sus redes de apoyo y verificando el impacto y la efectividad del proceso de atención y formación integral.

CARATERISTICAS:

  • Orientador.
  • Autonómico.
  • Dinámico.
  • Evaluativo.

 

La etapa del seguimiento postinstitucional le ofrece a la persona que egresa de los programas amigonianos la posibilidad de mantener un contacto de acompañamiento con el equipo institucional designado para ello, con el fin de favorecer una reinserción más expedita y armónica al contexto familiar y social al que pertenece, con ello tanto la institución como el sujeto logran hacer una lectura continua de las condiciones que se le ofrecen al sujeto y así mismo ponderar las herramientas, estrategias y condiciones que durante el proceso reeducativo se han adquirido para aprender a lidiar con las circunstancias cotidianas que se presentan en una vida social normal.

En este sentido se organizan por parte de la institución y el equipo interdisciplinario de esta etapa; actividades, eventos y acciones encaminadas a fortalecer lo logrado, a partir de una referencia directa con lo que se ha encontrado por fuera de la institución, se propician reuniones grupales y entrevistas individuales para que la persona tenga la oportunidad de enfrentar la ansiedad y los temores que se generan al regresar a un medio que puede seguir presentándose hostil a la persona que ha hecho un proceso de resignificación y recuperación de lo desestabilizado con sus problemáticas.

Antes del egreso definitivo de la persona del programa o de la institución, el equipo institucional y la familia han procurado garantizar la continuidad en la formación académica y técnica y en la medida de lo posible algún tipo de vinculación laboral, que le permita asumir con responsabilidad sus propias necesidades y en definitiva hacerse cargo de su propia existencia.

El fortalecimiento de la persona y de su núcleo familiar durante el proceso de trabajo en la institución ha de ponerse a prueba en su entorno, mediante una responsabilización directa del trabajo que les corresponde para la reconstrucción de su tejido social, siempre con el apoyo y el acompañamiento de los profesionales que hacen parte de la institución, quienes están comprometidos en brindar orientación y animación constante, durante el tiempo que para esta etapa la institución ha estipulado.

 

SENTIDO DE LOS NIVELES DE CRECIMIENTO

ENCAUZAMIENTO:

Con este nombre y al inicio de la etapa de tratamiento se aduce propiamente lo que se pretende en un proceso reeducativo para adolescentes en conflicto con la ley o en un proceso protectivo-preventivo para aquellos que se encuentran en situación de peligro y alta vulnerabilidad, en efecto se trata según la academia española de la lengua al significar la palabra encauzamiento de dirigir, encaminar o guiar. Y el vocablo aplicado a nuestra misión específica hace referencia a lo que etimológicamente se reconoce como pedagogía “paidós”(niño),”agogía”(conducir) y no disciplinar o someter al sujeto a prácticas o procedimientos meramente conductistas que le impidan la emancipación de sus propias opresiones, por eso el nodo central de este nivel es motivar a la persona y a su familia para que conozcan el programa que se les ofrece y en un trabajo continuo de sensibilización se comprometan en la participación activa y protagónica del mismo, haciendo una exploración sincera y profunda de sus situaciones problemáticas desde la cual puedan jerarquizarlas y entenderlas, conforme se requiere para un trabajo de atención e intervención personalizadas.

Es este, entonces el espacio y tiempo de recepción del adolescente en el que se favorece una acogida agradable y digna que pueda disminuir hasta eliminar la angustia de tener que cumplir una medida judicial o de protección y en el que se propicia un primer acercamiento con el Programa Amigoniano y las normas básicas del mismo. Al iniciar en este nivel el proceso reeducativo y/o protectivo-preventivo se recurre a una sensibilización de la persona y de su red familiar de apoyo a través de la cual se le guía y acompaña para una exploración de su problemática mientras que simultáneamente va conociendo y adaptándose a la vida comunitaria y a la propuesta institucional.

Se realiza en este nivel un primer diagnóstico de aquello que le ha llevado a cometer actos infracciónales, o a padecer altos niveles de vulnerabilidad, ello a través del reconocimiento que tanto la niña(o) o adolescente como su familia hacen de todo el panorama de sus problemas y situaciones de desajuste social, partiendo de aquellas características que en la exploración se consideran las mas complejas y que le dificultan la convivencia social. Esto es realizado con la intervención del Equipo Técnico Interdisciplinario, el cual tiene la prioridad de ofrecer a la niña(o) o joven y su familia el apoyo necesario para que puedan lograr la claridad en la conceptualización de su problemática específica y aprendan a lidiar con ella, los objetivos del nivel se logran cuando en la evaluación hecha por el Equipo Técnico la cual es permanente la persona y su familia colocan en orden de prioridades sus problemáticas y muestran signos de comprensión y aceptación de las mismas así como su participación en la construcción y evaluación continua de las normas institucionales y la motivación necesaria para hacer un trabajo de cambio y transformación.

 

AFIANZAMIENTO:

Afianzar algo quiere decir dar garantía, afirmar o asegurar, en este sentido es que la pedagogía amigoniana o pedagogía del amor y de la presencia entienden el segundo nivel del proceso reeducativo o protectivo-preventivo, dado que ofrecer tanto al joven como a su familia las condiciones necesarias de soporte y acompañamiento, para enfrentar todas las exigencias y avatares de la intervención pedagógico-terapéutica y el trabajo responsable que sobre las problemáticas encontradas y jerarquizadas en el Nivel anterior se precisan desde todas las áreas implicadas en el proceso, implica motivarlos y permitirles asirse con firmeza a sus propias potencialidades, al protagonismo que tienen en si mismos, a la generatividad que le reconocen a su propio sistema de relaciones para salir adelante generando resiliencia y valor humano mediante la calidad de las interacciones entre actores sociales y familiares.

Es en este nivel en el que se afronta de lleno la intervención pedagógica y terapéutica, es el tiempo más prolongado del trabajo que se plantea, dado que en el se abordan de forma integral todos los aspectos y circunstancias de la persona  y de su entorno familiar y social, para enfrentar las incidencias de cada uno de ellos en la historia personal y familiar, considerando dos aspectos de suma importancia: el primero de ellos el protagonismo de la persona y su propio ritmo para hacerse cargo de su vida, cuidándose el equipo técnico interdisciplinario de no imponer tiempos ni ritmos que no correspondan a las características personales de quien recibe la intervención por ello es fundamental que desde el inicio se trabaje la estructuración conjunta entre Adolescente-Familia-Equipo Intereducativo del Plan de Atención integral Individual y familiar.

Efectivamente desde las diferentes áreas de intervención se ofrecen al niño(a), adolescente, joven, orientaciones, alternativas y estrategias para abordar los conflictos personales, familiares y sociales, este trabajo se caracteriza porque todas las actividades son de carácter pedagógico y terapéutico, tanto individuales como grupales, buscando el entrenamiento y adopción de habilidades sociales con las cuales fortalecer su personalidad y el advenimiento de nuevas alternativas de vida a través de las cuales es posible lograr una transformación cualitativa de la existencia, en la que vaya emergiendo una persona con una madurez acorde a su edad, con capacidades para expresar sus sentimientos y de escoger y asumir con responsabilidad nuevos proyectos.

El Plan de Atención e Intervención integral Individual y familiar, es evaluado y reajustado periódicamente con el fin de verificar la efectividad de las estrategias utilizadas y por consiguiente el avance o retroceso del joven y su familia en el Plan propuesto. Habiendo logrado los objetivos formulados el joven podrá ser promovido al último nivel de crecimiento.

 

ROBUSTECIMIENTO:

Fortificar, afirmar, vigorizar, es la pretensión del proceso reeducativo y/o protectivo-preventivo que se le ofrece tanto a la persona como a su familia, de tal manera que los logros alcanzados y los factores protectivos desarrollados en los dos niveles anteriores, se constituyan en el trampolín requerido para que emprendan la preparación a su reintegro sociofamiliar mediante estrategias orientadas a favorecer el liderazgo dentro de su grupo de iguales y en todas las actividades planeadas en su proceso .

En la propuesta amigoniana se constituye este nivel en una oportunidad de evaluación permanente, de refuerzo y proyección, donde buscamos a partir de la confrontación y la puesta a prueba de la persona frente a distintas circunstancias gestadas en la convivencia institucional que muestre con actitudes, con su lenguaje, con sus representaciones éticas y estéticas todo lo que ha aprendido, interiorizado y transformado en los niveles anteriores.

El niño(a), adolescente o joven deberá empezar a proyectar sus nuevas actitudes aplicando todo lo logrado de manera autónoma, creativa y constructiva en la institución y en la sociedad, evidenciando que es un sujeto situado en el tiempo y el espacio con recursos para construir un nuevo hombre o mujer y una nueva familia.

Terminado este nivel con el logro de los objetivos propuestos, el equipo técnico reunido con el niño(a), adolescente o joven y su familia, elaboran el informe final donde se solicita a las autoridades competentes el cierre y archivo del proceso y por consiguiente el reintegro a su medio sociofamiliar en plena libertad, dado que se han logrado los objetivos propuestos por todas las partes y que avalan la posibilidad de su reincersión en la sociedad.

 

LOS PRINCIPIOS Y VALORES DE LA PROPUESTA PEDAGÓGICA Y TERAPÉUTICA AMIGONIANA

Creer en la recuperación de los jóvenes.
Creer en la bondad natural de las personas.
Tratarlos con criterios de misericordia.
Educar al joven en su propio ambiente y con un sentido realista de la existencia.
El convencimiento de que lo más importante es el hombre y no sus problemas.
Propiciar siempre un ambiente de familia.
Educar a través de los juegos, actividades lúdicas, recreativas, artísticas y de estimulación de la creatividad.
Atender desde la individualidad y el derecho a la diferencia.
Acoger al joven como él es.
Desarrollar la preferencia por los más necesitados.
En los valores que promovemos evidenciamos la gran capacidad de los niños, niñas y adolescentes para asimilar y buscar la forma de vivir de manera más digna y armónica, por ello en este sentido incentivamos continua e insistentemente la:

Apertura a la trascendencia.
Transparencia.
Encarnación.
Creer en el ser humano.
Libertad y Responsabilidad
Solidaridad
Espíritu de Familia
Sentido de pertenencia
Amor exigente
Fidelidad

Con estas sólidas bases la propuesta Pedagógica Amigoniana establece un método progresivo y secuencial por períodos, que se desarrolla paulatinamente, sustentado por un sistema de auto corrección y de acompañamiento. A partir de estos períodos se estructura el Proceso reeducativo-terapéutico del Sistema Pedagógico Amigoniano.

Los ámbitos en los que se hace realidad la pedagogía Amigoniana como Pedagogía de la Presencia son: 

Programas de prevención: en ellos se convoca a niñas, niños, adolescentes, jóvenes y sus familias para reconocer, analizar y resignificar factores generativos y de riesgo con los que siempre contaremos tanto en el ámbito familiar, social, escolar y laboral a fin de prevenir eventos que deterioren la calidad de vida e impidan un proceso de socialización  armónico.

Programas de protección: destinados a la atención prioritariamente de niñas, niños y adolescentes que se encuentran en grave peligro físico y moral por situaciones de abandono y desprotección familiar. Nuestra acción se desarrolla  mediante la atención integral de la persona a fin de favorecer un adecuado desarrollo bio-psicosocial, afectivo y moral que promueva la autonomía y la libertad, con lo cual se hace realidad la restitución de derechos.

Programas de reeducación: en las distintas modalidades y medidas: transitorio, internamiento preventivo, internamiento especializado, libertad vigilada, semicerrado, seminternado, prestación de servicios a la comunidad, externado y Libertad Asistida, estipuladas por la ley, a través de la Constitución Nacional, la Ley de Infancia y Adolescencia (decreto 1098 de 2006) y las disposiciones internacionales, desarrollamos nuestra misión específica: “la reeducación de los niños, niñas y adolescentes en conflicto con la ley”, implementando con equipos interdisciplinarios de profesionales de varias de las ciencias sociales y humanas, procesos integrales de intervención psicoterapéutica, pedagógica-reeducativa, social y de formación académica y laboral, que favorezcan la reinserción efectiva del niño, niña, adolescente o joven a su medio familiar y social.

Formación para el trabajo: a través de propuestas que ofrecen a los jóvenes programas concretos de preparación para el trabajo y de capacitación en distintas áreas de interés, se brinda la apertura a nuevas y mejores oportunidades de inserción laboral con la colaboración de las entidades estatales destinadas para ese fin y otras organizaciones especializadas, además de contar con la anuencia del ministerio del trabajo y aportando formación para la vida en valores, desde las actividades físicas, culturales, deportivas y el conocimiento de los deberes y derechos del trabajador.

Drogadicción y otras adicciones: mediante la modalidad de Comunidades Terapéuticas se ofrece a niñas, niños, adolescentes, jóvenes y sus familias, el tratamiento requerido para enfrentar los problemas que las sustancias o conductas que causan dependencia producen a nivel personal, familiar y social, con equipos de profesionales altamente especializados se diseñan las intervenciones más adecuadas a la condición de cada persona.

 

LA INTERDISCIPLINARIEDAD EN LA PROPUESTA

A lo largo de los años de experiencia en los que la Congregación ha desarrollado estas propuestas hemos constatado la imperiosa necesidad de cultivar y desarrollar la interdisciplinariedad como estrategia sin la cual no es posible atender integralmente a quienes requieren de nuestra pedagogía, por ello cada uno de nuestros programas cuenta con equipos conformados por: Profesionales de  la Medicina como Psiquiatras, Médicos, Odontólogos, Nutricionistas, Enfermeras. Profesionales de la Psicología, del Trabajo Social, de la Pedagogía Reeducativa, y en general de las ciencias de la educación, de las Terapias Ocupacionales y de algunas artes y oficios, a quienes ofrecemos una formación y capacitación continuada a través de nuestra Institución de Educación Superior, llamada Fundación Universitaria Luís Amigó, también de nuestra Corporación Centro de Formación de Promotores Juveniles -  Cenfor y siempre con la praxis al interior de las propias instituciones, estos profesionales se integran a los grupos de jóvenes y realizan con su participación proyectos personalizados y productivos que se orientan a satisfacer las necesidades de los sujetos y de su entorno.

Es así como la acción pedagógica-terapéutica en ejercicio atiende simultáneamente siete dimensiones, a través del mismo número de áreas fundamentales de la persona que son:

  • La Pedagogía.
  • La Psicología.
  • El Área Sociofamiliar.
  • La Salud Integral.
  • El Área de Bienestar.
  • El Área Académica.
  • El Área Técnica – Formación para el trabajo y el desarrollo humano.

 

Gran fortaleza han adquirido los Programas de intervención en el medio social comunitario que nuestra Congregación dirige y administra en las distintas latitudes, dado que en cumplimiento de lo estipulado en la legislación de infancia y adolescencia internacional y nacional no solamente intervenimos con programas netamente reeducativos sino también en una modalidad tan importante y trascendental como es la prevención integral, por ello es que haciendo eco al clamor mundial y nacional por incentivar medidas alternativas a la privación de la libertad, promovemos el modelo solidario de inclusión y atención a las familias, así mismo se implementa el enfoque de intervención familiar sistémico como posibilidad de recuperación personal y familiar, el desarrollo moral en las etapas iniciales de infancia y adolescencia, la promoción de la justicia restaurativa y todo ello mediante la pedagogía de la presencia, en Programas de Libertad Vigilada, seminternado, externado, prestación de servicios a la comunidad y programas en medio semicerrado.

Es importante resaltar entonces que a nivel de prevención los amigonianos tenemos avances muy significativos en propuestas de prevención integral orientadas hacia el restablecimiento de derechos así: 

Mediante propuestas de intervención Pedagógico Reeducativas que cubren las áreas personal, familiar y social, se presta atención a población vulnerable que requiere procesos de fortalecimiento integral a fin de entrenar en habilidades sociales, resiliencia y factores generativos y protectivos, las propuestas se presentan para ser desarrolladas en tres ámbitos específicos que son:

Intervención Familiar: desarrolla un programa de intervención terapéutica familiar  que dinamiza las estructuras familiares existente para fortalecer los factores generativos y de protección, movilizar los elementos de cohesión y vincular a todos los miembros del grupo familiar  a los programas de atención social que ofrece la municipalidad y/o la gobernación, con ello se está promoviendo también el mandato legal de corresponsabilidad por parte de todos los entes gubernamentales e instituciones que tienen la obligación de apoyar a la infancia y la adolescencia.

Intervención Escolar: activa planes y programas de apoyo a las escuelas y colegios de la región y/o municipio orientados a capacitar al personal directivo, administrativo y docente para diseñar y operar estrategias de prevención frente al maltrato, para impedir el desarrollo de conductas que generan dependencia y en general de circunstancias que perjudiquen los procesos de socialización de la comunidad estudiantil.

Sensibilización Comunitaria: genera acciones concretas de compromiso y asociación de toda la red social del Departamento, Estado, Municipio y/o la región para la reconstrucción del tejido social y la resignificación de los lazos de ciudadanía que propendan por la generación de alternativas de empleo, educación, salud, recreación, cultura y ecología.

Los Programas cuentan con equipos de trabajo conformados por profesionales de las distintas áreas de las ciencias sociales, con una amplia experiencia en el diseño, planeación y ejecución de procesos educativos, reeducativos y terapéuticos que orientados en el espíritu, el carisma y la filosofía Amigonianos logran determinar las características de la población a atender y desde este conocimiento generan la dinámica, los tiempos y las especificaciones del proceso más pertinentes para los grupos en cuestión.

La sintonía jurídica en la que se mueve la misión específica de los amigonianos con los nuevos paradigmas jurídicos para atender a los niños, niñas, y adolescentes objetores sociales y de la ley, ha hecho que en la dinámica de las instituciones y programas el terreno esté generosamente abonado para desarrollar el ejercicio de la justicia restaurativa, porque siendo ella una respuesta sistemática frente a la infracción penal, que enfatiza en la sanación de las heridas causadas o reveladas por el delito en víctimas, victimarios y comunidades; encuentra una disposición constante entre educadores y muchachos para estudiarla, entenderla y adoptarla.

En efecto nuestros programas y prácticas reflejan los propósitos restauradores porque logran la identificación de las consecuencias de las faltas y dan pasos a fin de reparar el daño causado, buscan por todos los medios; involucrar a todas las partes interesadas y a través de las relaciones interinstitucionales trabajamos por transformar la relación tradicional entre las comunidades y los gobiernos. De la misma manera los procesos reeducativos que ofrecemos a los chicos, chicas y sus familias insisten permanentemente en trabajar a fin de que se ayude a volver a su estado original a aquellos que se han visto perjudicados, ofrecen la posibilidad del desarrollo a aquellos que se han visto más directamente involucrados o afectados por el delito, para que tengan la oportunidad de participar de lleno en la respuesta y entendemos que es un servicio a toda la sociedad con el que contribuimos a fortalecer el rol de los gobiernos consistente en preservar el justo orden público y a que la comunidad asuma su responsabilidad de construir y mantener una justa paz.

En torno a la reparación estamos creando continuamente las condiciones para que a instancias de los procesos reeducativos y terapéuticos los niños, niñas y adolescentes tomen medidas a fin de reparar el daño que hayan causado, en esta misma dirección en las etapas de reinserción intentamos devolver a los victimarios a la sociedad como miembros completos de la misma con la capacidad de contribuir a esta y en definitiva nuestros programas ofrecen la posibilidad de que las partes interesadas en un delito específico participen en su resolución. 

 

 

 
 
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